Vueltas y Vuelta 🍉

Vueltas y vueltas…  Parece que no bastan las imágenes de horror, muerte y destrucción. Aunque los hechos sean objetivos, la percepción de la realidad siempre se ve condicionada por la perspectiva o el interés.  

Por más vueltas que le den, que una autoridad apremie a protestar en la calle es tan sospechoso como que otra premie a una prueba deportiva que se quedó sin pódium. Quien primero señala y luego nos prevenga de no hacerlo. Nunca sabremos si es por ética o estética, aunque siempre se deba a la coyuntura política.   

A vueltas aún con una prueba deportiva que terminó hace 7 días, cabe recordar que todo acto público o protesta debe estar garantizado por la misma autoridad a la que se le comunica y, salvo riesgo, no puede desautorizar. Corresponde garantizar ambos derechos a la autoridad competente de serlo, que no de aparentarlo.

Podemos darle todas las vueltas del mundo y así no detenernos en el fondo de la cuestión. Ha pasado ya un año, 11 meses y 14 días de aquel 7 de octubre:

  • Entonces, fueron asesinados  1400 israelíes y otros 252, secuestrados. 
  • Desde entonces, más de 65mil palestinos han sido asesinados; aunque según la relatora  de la ONU sobre los territorios ocupados, puede llegar a ser diez veces más de lo calculado por Hamás.

Y entonces, se suceden las declaraciones de genocidio: la relatora Albanese advirtió del riesgo, la Asociación Internacional de Expertos en Genocidio lo afirmó a finales de agosto y esta misma semana la comisión de investigación promovida por Naciones Unidas. Sin embargo, su secretario general ha decididopasar la pelota  y no usar la palabra hasta que el Consejo de Seguridad no lo apruebe, pero sostiene que no es una cuestión de semántica, sino que la historia recordará la realidad que viven los gazatíes.

Advertía Abraham Lincoln que «el pecado del silencio cuando deberían haber protestado, hace cobardes a los hombres». Porque por más vueltas que le des, te darás cuenta de que no hay vuelta. De que medio millón de personas no tienen salida. Sólo dos carreteras y ninguna conduce a su hogar sino al destierro en vida mientras se reparten la tierra que les vio nacer.  Sin vuelta atrás posible.

Ahí arriba pueden seguir dándole vueltas. Pero estamos de vuelta. De todo, y de nada. De vuelta y vuelta.

Palabras sueltas

Weblog sobre radio, comunicación e historias del día a día. Me defino como un radioyente metido a locutor, pues el periodismo siempre fue una excusa para acortar distancias.