Entre la sorpresa y la indignación. La imagen nos devuelve este mundo en el que vivimos viene marcada por la cara desencajada, las manos que piden auxilio, la tirantez de una camisa.
Una fotografía que recoge la detención de un migrante por parte de agentes del ICE en un edificio federal de Nueva York ha sido calificada como la mejor fotografía del mundo por el World Press Photo. Carol Guzy es la fotógrafa, la fotoperiodista que muestra los hechos.
Un instante. Fugaz y, sin embargo, fijo; eterno. El momento en el que una familia de migrantes está siendo brutalmente separada, seccionada.
Se llama Luis es de origen ecuatoriano y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas está rompiendo su familia. Su mujer y los tres hijos de Luis están presentes ante la audiencia…. y agarran su jersey para impedir su detención. El dolor inconsolable de unos niños que han perdido a su padre en un país y un espacio construido para hacer justicia. Falla la justicia, argumenta el fallo del jurado de este premio fotográfico
Los fotoperiodistas tienen prohibido en general el acceso a los edificios federales, pero Guzy tomó la foto para Miami Heral en uno de esos que les permiten entrar. Testigo de la crudeza de un segundo mandato cuyos efectos quedan eclipsados por la verborrea de Trump. Una oratoria beligerante como la que hace hoy 89 años se podía escuchar en buena parte de Centroeuropa. El mismo odio que ensordece la razón y que cubrió de bombas Gernika, símbolo y recordatorio de la barbarie.
Hoy es el movimiento MAGA; entonces fueron los nazis y el fascismo. No se puede criminalizar de una barbarie a quien no la ha cometido, pero tampoco negar el odio que ciega a quien entonces y ahora ejerce el poder CONTRA su propio pueblo. O parte de él.
El valor del periodismo está encarnado hoy por la fotoperiodista Carol Guzy; entonces, por el reportero George Steer. El periodista británico informó para The Times que el ataque de Gernika suponía un nuevo tipo de guerra y posiblemente eso es lo que explicaría que su relato tuviera un impacto mucho mayor que el de otros colegas. Aquel artículo publicado también en L’Humanité tuvo un lector muy especial, Pablo Picasso… que trabajaba en el cuadro que le había encargado el gobierno de la República para exhibirlo en el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937.
Lo demás es historia… Lo de Guzy, por mucho que nos duela, presente continuo. Present continous.








