El poder del silencio

Toca romper el silencio.  Inaugurar el día con una palabra, a la que siga otra. Puede ser “egun on”, aunque me temo que  bostezos y lamentos propios del proceso de desperezamiento se llevan la palma.  Y mejor la palma – de la mano- a la boca por aquello de evitar a sus allegados un involuntario examen de garganta.

Si se ha levantado hace un rato,  ¿cuál ha sido la primera palabra que han pronunciado hoy? Tal vez aún no hayan mediado una, una palabra digo, con quien les rodea. Puede que ahora sólo escuchen palabras en la radio,  desde la cama y en sottovoce gracias a sus auriculares. O desde el coche, sin que haya dicho aún ni sapi a nadie que se haya encontrado en su camino. El ayuno intermitente de palabras depende de los planes de cada día. Porque la palabra necesita pronunciarse y ser escuchada. Y es un ingrediente fundamental para la radio.  

En su ausencia, nos queda el silencio. Ese silencio que se aferra a nuestras gargantas. Malas noticias que nos atragantan: una decepción, la muerte de un ser querido o, como sucedía esta semana, las consecuencias de un cierre empresarial anunciado.  Junto a Txani Rodríguez esta semana pude comprobar en Boulevard cuando la radio debe respetar el silencio y cuánto valor tiene éste en determinadas situaciones. La ausencia de palabra es un valor por sí mismo. La radio parece estar peleada con el silencio. El periodismo, en esencia, persigue saber, transmitir, poner en común. Pero ¿qué hacer con el silencio? Se respeta ¿siempre?  La radio insiste machaconamente. Este artículo es buena prueba de ello  

Siete de cada diez personas afirman que desearían que sus conversaciones acabaran antes de lo que lo hacen normalmente.  Según otro reciente estudio desarrollado en 21 estados., un silencio molesta a partir de los 6.8 segundos  

Hagan la prueba, pues como cantaban Simon and Garfunkel,  

Diez mil personas, tal vez más

Gente hablando sin hablar

La gente escucha sin escuchar 

Gente escribiendo canciones que las voces nunca comparten 

Y nadie se atreve a  

 Perturbar el sonido del silencio

 

The Sound of Silence (1972)


Escucha la columna en www.guau.eus :

Palabras sueltas

Weblog sobre radio, comunicación e historias del día a día. Me defino como un radioyente metido a locutor, pues el periodismo siempre fue una excusa para acortar distancias.