La Seguridad Social se define a sí misma como un sistema sustentado en tres columnas: la salud, las pensiones y las prestaciones Añado una cuarta columna: la paciencia de sus afiliados. Hace pocas semanas Recibí una carta para modificar un dato. El requerimiento venía acompañado de una frase hueca, típica de estos tiempo en los que a fuerza de repetir algo, hay quien acaba por convencerse: puede realizar sus gestiones cómodamente desde su hogar. Siempre que alguien pregona las supuestas bondades de la digitalización sé que acabaré chillando a un teléfono sin nadie al otro lado. ¿No les pasa lo mismo?
A día de hoy en mi cartera, digital, por supuesto, está repleta de años y tarjetas llamadas a hacernos la vida más fácil. Tengo la BAKQ, el DNI digital, la Nik patrika digitala, mi DGT, la desparecida tarjeta ONA y hasta creo conservar corticoles de mis tiempos escolares. Pero necesitaba el código de activación de la app estatal clave permanente, con arroba y por arrobas.
La razón y el tiempo. La web no daba opción a resolver el entuerto, así que probé suerte con el número de atención telefónica. Hice eso tan rocambolesco de pedir cita previa por teléfono para una posterior cita telefónica. Que viene a ser lo mismo que cuando un político se queda con otro y en lo único que quedan es en volver a quedar. Mantener una línea de diálogo, lo llaman, pero aquí era imposible.
Al otro lado de mi línea, escuché una voz robótica que maltrataba la cadencia de la lengua que ahora compartimos. Ahí estaba la administración pública, reflexioné, dando ejemplo de cómo no retener el talento de locutores profesionales y malgastar de paso el tímpano y el tiempo de sus contribuyentes.
Menú para arriba, pitido para abajo, y nada.
Cansado de buscar cita, comprobé que había una opción de reactivar el código. Y entonces..
Ah, entonces…
A ver si son ustedes capaces de procesar todo esto sin ciscarse en la entidad sobrenatural que pensó que era una estupenda idea describir con detenimiento todos los pasos a seguir en una “breve” locución (Escuchen el audio que acompaña a estas líneas)
Cuando escucho a alguien decir que puede realizar sus gestiones cómodamente desde su hogar pienso en que 1 de cada 3 ciudadanos no tiene el nivel mínimo para desenvolverse autónomamente con ordenadores. Son datos del observatorio nacional de tecnología y sociedad de la misma administración general del Estado que aspira a digitalizar su cartera de servicios. Poco más del 66% de la población de 16 a 74 años cuenta con competencias digitales básicas o avanzadas. Una brecha digital más acusada en personas mayores, principales destinatarias de estas prestaciones. Y ahí seguía, la tía. Me acordé de ella y del Estatuto. Éstas deben ser las Incompetencias pendientes de transferir, supuse.
Puede realizar sus gestiones cómodamente desde su hogar. Cómodamente…









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